viernes, 28 de agosto de 2009 | | 0 comentarios (Dejar un comentario)

Cómo y por qué se eclipsó a Santiago del Estero

Me sorprende el concepto que existe sobre Santiago del Estero. Se dice Santiago es pobre, no tiene recursos, por lo tanto no tiene posibilidades...
Complementando ese concepto se dice en Santiago siempre hace calor, nunca llueve, no tiene paisaje. ¿Turismo en Santiago? ¡No sea ridículo!.... Cuando no se analiza, puede aceptarse como si esto fuera cierto. En Santiago la gente acepta esto y le parece “natural”.
Cuando examino estos conceptos, me doy cuenta que son absolutamente falsos. Ello me ha obligado a estudiar punto por punto a nuestra provincia, y los resultados son exactamente diferentes. Santiago del Estero es probablemente la provincia que tiene mayores recursos, más abundantes, más valiosos y que no se repiten en ninguna otra región del mundo.
Por otra parte el análisis climático demuestra que, durante ocho meses, entre marzo y octubre, los valores térmicos muy pocas veces superan los 30º. El calor, propio de la latitud, se concentra en los otros cuatro meses es decir, en el verano. Por lo tanto, durante la mayor parte del año, el clima de Santiago es de primavera.
En cuanto a la visión panorámica, lo que observamos hoy es el resultado de no haber valorado los enormes recursos que Dios nos dio. Se los dilapidó a precios viles, y el resultado fue la destrucción ecológica con el consiguiente efecto de la deformación del paisaje.
Mirando los valores positivos, debemos recordar que Santiago del Estero es el fundamento sobre el que se elevó el “edificio” que hoy llamamos Nación Argentina.
Es probable que la creatividad de este pueblo, que se adelantó en el ámbito de la parte sur de Sudamérica, haya creado celos y probablemente este sea el motivo por el cual se realizó a lo largo de muchos siglos, el proceso de desprestigio de Santiago del Estero.

Causas probables

Cuando tratamos con historiadores serios, ellos basan sus conclusiones en la historia documentada. Esto significa que todo debe ser fundamentado en documentación oficial en lo posible, o de autores dignos de crédito.
Sin embargo debemos considerar que cuando alguien hace algo para producir daño, difícilmente lo documenta. Por lo tanto, estimo que hay aspectos de la historia que deben ser necesariamente deducidos a través de los resultados que se observan.
Pienso que el caso de Santiago del Estero está dentro de estos conceptos. Por lo tanto me permito indagar a la historia, y que ella me explique la causa de esta situación.

Por qué eclipsaron a Santiago del Estero


El concepto de “eclipsar” es comparar el proceso físico de los eclipses lunares con este proceso histórico. Cuando la luna se intercepta entre el sol y la Tierra, esta última queda oscurecida. Un cuerpo de menor volumen nos quita los beneficios de la luz solar.
Algo semejante hicieron con Santiago del Estero, crearon un mito y con él, oscurecieron la imagen de Santiago. Este mito fue El Tucumán. Por eso designaron Gobernación del Tucumán, Obispado Del Tucumán, Universidad de Córdoba del Tucumán, etc. Esto, evidentemente, indica la mala voluntad que hubo sobre Santiago. Estamos por lo tanto obligados a analizar todo este proceso histórico que hizo tanto daño.

Los recursos de Santiago del Estero

En contraposición con lo que se piensa, yo creo que Dios ha sido extraordinariamente generoso con esta región. Ha elegido un área climática en latitudes que en todos los otros continentes es desértica para darnos a nosotros una biodiversidad tan notable que, observándolo con criterio científico, se comprueba que es exactamente lo contrario de lo que normalmente ocurre en otras regiones del mundo.
El complejo ecológico que cubre esta región está constituido por una comunidad biológica tan abundante, que se la conoce como “el impenetrable”. Esto significa que la abundancia de vida es tan notable que no permite la circulación de personas, todo lo contrario de las áreas desérticas que caracterizan a los 30º latitud en todos los continentes, donde prácticamente no existe la vida.
Esta comunidad biológica está constituida por una extraordinaria diversidad de formas tanto en el mundo vegetal como en el mundo animal y microbiano. No solamente hay mucha vida sino que ella está representada por una gran variedad de formas biológicas, que cubren todo el espectro de la vida vegetal y animal de lo más grande a lo más pequeño, y dentro de eso, una sorprendente variedad de formas.
Considerando desde otro punto de vista, si tomamos en cuenta la vida como recurso para desarrollo de la comunidad humana, podemos concluir que la riqueza biológica es tan grande que representa un desafío a la investigación científica. En esta forma se podría descubrir la verdadera riqueza de la región, históricamente ignorada.
Por otra parte, refiriéndonos concretamente a Santiago del Estero, los estudios que hemos realizado demuestran que en el territorio de la provincia están representadas todas las zonas climáticas, y por lo tanto ecológicas del riquísimo territorio nacional argentino, exceptuando solamente aquellas de la Región Patagónica.
Si recordamos que belleza es sinónimo de armonía, la armonía ecológica que originariamente tuvo este territorio, fue sin duda expresión de belleza. La ignorancia condujo a la degradación ecológica, y tras de ello, con la pérdida del paisaje se perdió al mismo tiempo la belleza. Lo que hoy observamos no es la “verdadera realidad”.
En cuanto a riquezas variadas, Santiago del Estero, además del extraordinario recurso biológico tiene recursos mineros diversos: minerales en la Sierra de Sumampa, calcáreos en las Sierras de Guasayán, salinos de sal alimenticia (cloruro de sodio) en las Salinas Grandes; también medicinales y de alto valor industrial: sulfato de sodio en las Salinas de Huyamampa,...
Nuestras áreas serranas que no tienen la magnitud de Los Andes, presentan bellezas panorámicas que recién hace pocas décadas la acción oficial puso de manifiesto al completarlas con diques que representan reservas hídricas, que han sido históricamente gran atracción turística en otras provincias.
Por lo tanto, desde el punto de vista económico, Santiago del Estero nos ofrece una variedad de recursos abundantes, variados y novedosos que por sí mismos deberían representar a esta provincia como una de las más ricas de la Nación Argentina.
Se dice además que el santiagueño es ocioso, y desde este punto conviene recordar que las bases de civilización, de desarrollo intelectual, de desarrollo agrícola e industrial, todas se originaron en Santiago del Estero por el esfuerzo de los santiagueños desde los comienzos de la historia argentina.
Parece que el problema radica en la orientación cultural que expresa un contraste entre la manera de concebir la vida por las tradicionales culturas europeas y por las americanas.
La explicación que considero verdadera y que ha afectado a toda la Nación Argentina ha sido la carencia de estudios universitarios a lo largo de nuestra historia, desde 1611 que se creó la primera universidad, y fue en Santiago del Estero (trasladada a Córdoba en 1613). Durante 250 años hubo una sola universidad en el territorio nacional que educaba a una elite mínima a la cual le dimos el nombre de “excelencia”. Este descuido de la alta educación demuestra que recién en el país independiente, el presidente Rivadavia fundó la Universidad de Buenos Aires en 1821. Desde ese momento existían en el país dos universidades: Córdoba y Buenos Aires. En el año 1890 se creó la tercera universidad en La Plata, y a comienzos del siglo XX se fundaron nuevas universidades. En todo ese largo período, el país no tuvo intelectuales capaces de estudiar su estructura natural, ni los caracteres culturales del pueblo argentino.
No es de extrañar por lo tanto que en un país desconocido los conceptos reinantes no fueran los correctos. Recién en la parte final del siglo XX, hemos recuperado la Universidad de Santiago del Estero, en 1958. Contemporáneamente y con el mismo esfuerzo hemos conseguido fundar 20 universidades establecidas principalmente en las capitales de provincia.
De este modo, la Nación Argentina podrá por primera vez cultivar la materia gris en cientos de miles o millones de jóvenes, que de otra manera hubieran permanecido en estado primitivo.

Causas del “eclipse” a Santiago del Estero

Es difícil indagarle a la historia los motivos que determinaron el atraso de Santiago del Estero. Indudablemente en este proceso hubo una intención, y la que uno puede suponer era que esta ciudad fundada por “los otros” que se atrevían a realizar acciones demasiado audaces, debía ser suprimida o por lo menos refrenada en su accionar. Por eso me atrevo a deducir las causas a través de las consecuencias.
Los conquistadores, asociados, conquistaron Perú. Pero al cabo de un tiempo se enemistaron. Pizarro persistió como virrey del Perú y Almagro se trasladó a Chile donde se fundó la Gobernación del Chile. Por el carácter emprendedor de esta gobernación, trató de extender el dominio hacia lo que es actualmente territorio argentino.
Exploraron esta región buscando establecer una base de operaciones, y luego de varios fracasos encontraron el lugar ideal a orillas de un río de aguas potables permanentes con un clima suficientemente benigno, con recursos abundantes y rodeados de tribus pacíficas. Así fundaron Santiago del Estero.
Es de intuir que ante este esfuerzo, los gobernantes del Virreynato del Perú hayan reaccionado negativamente. Pienso en algo semejante a aquella expresión romana delenda est Cartago, lo cual fue la inspiración para hacer todo lo posible para hacer desaparecer a Santiago del Estero. Podemos recordar que en un solo año le quitaron la gobernación, el obispado y la Universidad. Pero Santiago siguió viviendo y la humillación fue tan profunda que el pueblo de Santiago del Estero hoy se siente espiritualmente humillado. Evidentemente “delenda est Santiago del Estero” no pudo tener el éxito que se esperaba. La ciudad siguió viviendo, aunque pobremente, pero persistió a lo largo de los siglos.
Las causas que puedo esgrimir, las divido en los siguientes ejes:

1. De acuerdo a la primera suposición, el conquistador Diego de Almagro que fundó en Chile un gobierno que no tenía la jerarquía de Virreynato, operó con gran independencia. Extendió sus dominios hasta el sur de Chile en 1552, y fundó la ciudad de Valdivia. En la placa recordatoria de esa fundación aparece como el lugarteniente principal de Valdivia el Capitán Francisco de Aguirre. Un año después, en 1553 Francisco de Aguirre fundó Santiago del Estero. El dato frío de los números no nos dice la importancia de éstos, pero mirando el paisaje desde Valdivia hasta Santiago del Estero, aparecen grandes extensiones de montañas; llanuras, todas áridas, escarpadas y difíciles; por eso podemos deducir... ¡Qué clase de gigantes eran nuestros hombres!
Aguirre, además de un hombre valiente y capaz de sufrir privaciones, demostró dotes de gran estadista, por cuanto las órdenes que él dio que no pudieron evidentemente aparecer escritas, y por lo tanto documentadas, permitieron a esta ciudad persistir y evolucionar, y transmitir esas bases jurídicas a las fundaciones que hizo posteriormente. Por otra parte la visión geográfica y política de instalar las ciudades en diversos puntos cardinales, demuestran la intención de establecer un país nuevo en estas regiones, país cuyos caracteres sean dignos de un nuevo mundo recién descubierto.
En el desarrollo posterior de la ciudad de Santiago del Estero, y de las otras ciudades fundadas por esta misma acción, se observa una capacidad creadora, poco común. Actualmente mucha gente piensa que estos criollos eran pasivos y sin capacidad. Sin embargo el análisis de los hechos nos demuestra qué grande fue su acción.
Indudablemente, en el Virreynato del Perú esta capacidad molestaba, en primer lugar porque fue fundada por un enemigo, y además, porque superaba a la capacidad del mismo Virreynato.
Es natural suponer que hicieran todo lo posible para disminuir o eliminar a este centro de acción que superaba las posibilidades del Virreynato del Perú. Es por eso que en un solo año hayan trasladado la gobernación a Salta; y el Obispado y la Universidad a Córdoba. Pero Santiago del Estero persistió. Empobrecida y humillada fue siempre la base sobre la que se desarrolló más tarde la actual Nación Argentina. No debemos extrañarnos de que después de 450 años de continua acción humillante, nuestro pueblo se haya acostumbrado a esta situación. No tuvo más remedio que aceptar lo que la fuerza del poder imponía, es decir, quedar sin las instituciones básicas, ser explotado constantemente, no conocer sus verdaderas condiciones naturales y tener la capacidad de reaccionar en cualquier oportunidad que se presentara.

2. Desobediencia del Obispo Victoria.
Otra causa que probablemente justificó la humillación de Santiago del Estero fue la actitud del primer obispo del actual territorio argentino, Fray Francisco de Victoria. Al hacerse cargo de su sede episcopal en Santiago del Estero, se encontró en una zona llana, sin montañas, y por lo tanto sin yacimientos auríferos.
En aquellos tiempos, el oro era el símbolo de la riqueza, porque contribuía a la opulencia de las cortes reales.
Otros recursos, sobre todo los biológicos, no eran tenidos en cuenta como gran riqueza. Visitando a sus feligreses, el obispo descubrió que ellos tenían gran capacidad creativa: primorosos tejidos, obras artesanales y artísticas en madera, en metales, en cerámica,etc., demostraban el talento creativo de esta comunidad. Concibió el Obispo Victoria un concepto que hoy, a 450 años de distancia en el tiempo, es la base fundamental de la riqueza: la capacidad creativa del talento humano.
¿Quién discutiría hoy que todo el progreso creado por la ciencia y por la técnica, aprovechado por la sociología y la política no es obra del pasivo oro sino del dinamismo creador de la imaginación humana?
Reunió el obispo aquellas obras que la historia actualmente llama “artesanales”, pensando en su valor monetario, las comercializó en Río de Janeiro, para lo cual construyó una flota de carros y alquiló un barco para llevar estos bienes desde la Boca de Río de la Plata hasta Río de Janeiro.
De acuerdo a las normas imperiales, él debió haber comercializado sus productos a través del Virreynato del Perú del cual dependíamos. Esto representó una desobediencia, que sin duda produjo una reacción contraria en el Virrey.
Las acciones posteriores de “desvestir” a Santiago del Estero y humillarla conceptualmente, sin duda se justifican por la reacción de las autoridades imperiales.
Esta es otra de las causas que deberíamos suponer, que produjo la decadencia posterior de esta ciudad y de esta provincia, con las consecuencias políticas y espirituales que observamos actualmente.

Análisis de la realidad

Lo que llaman actualmente “realidad”, que es la realidad objetiva, es consecuencia de lo que se observa en la superficie de las acciones.
La verdadera realidad es lo que Dios nos obsequió como riqueza, que no se supo apreciar por no haber sido nunca estudiada racionalmente. El valor de esos productos, que son únicos y de un gran valor real fueron dilapidados y así se provocó la degradación ecológica del medio físico y biológico, y en consecuencia, se perdió el paisaje.
El santiagueño se encuentra desde mitad del siglo XX con un ecosistema profundamente degradado con una visión equivocada de la realidad, con un pueblo empobrecido al extremo de emigrar más del 50%. Esta degradación no es solamente física o económica, sino que es tan profunda que genera que el hombre honesto se introduzca en el conurbano bonaerense en un ambiente de delincuencia imparable.
Esto es la realidad de Santiago del Estero.


Néstor René Ledesma

jueves, 27 de agosto de 2009 | | 0 comentarios (Dejar un comentario)

Crisis santiagueña

La que actualmente llaman "crisis" santiagueña, es decir la situación de pobreza en el pueblo de la Provincia, no es un fenómeno nuevo. La actual crisis afecta a todo el país sin duda. Santiago del Estero sufre el agotamiento del proceso de cambio de 1a historia nacional, promovido por la llamada "Generación del 80", de 1880, es decir de la extraordinaria política de los notables presidentes Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca.
Cabe recordar que la fundación de la ciudad de Santiago del Estero significó la piedra basal de la actual República Argentina.
Esta ciudad tuvo, desde el comienzo, la visión de que su misión consistía en fundar un país. Con esa idea ocupó territorio, es decir un espacio sin límites. Consolidó la dominación territorial fundando ciudades hacia todos los puntos cardinales. Estableció la autoridad, la educación, la economía, la actividad religiosa. En todos los aspectos empezó por el germen y evolucionó hasta llegar a los mayores niveles, a la gobernación, a fundar la Universidad, la industria, el Obispado…
El desarrollo cultural se basó en un espíritu de buena voluntad. Ello se evidencia por el hecho de que al fundar Córdoba, la expedición se componía de 50 europeos y numerosos americanos. Este proceso se completó con la unidad étnica, que producía un nuevo tipo humano: el criollo. La economía se integraba con elementos de la ecología europea: trigo, ganado vacuno, vid, olivo... a las que se agregaran los de origen autóctono: mara, papa, batata, algodón, zapallo, sandia y otras cucurbitáceas... Se crearon escuelas para el desarrollo intelectual del llamado "indio", en la época en que en otras regiones se apelaba a la autoridad papal, para definir si el antiguo habitante de América pertenecía a la especie humana.
Santiago del Estero fue el centro de la creación de un país a la manera de un Nuevo Mundo, que surgió al descubrirse América. El Nuevo Mundo debía enriquecer a la humanidad con naciones de estilo propio. Esta fue la obra de Santiago del Estero, a lo largo de tres siglos.
La Generación del 80 dio un nuevo rumbo a la historia nacional. Conquistó "el desierto"; éste era nada menos que la Región Pampeana, es decir el área geográfica más fértil del planeta. Quiero señalar especialmente esto, porque los grandes hombres del 80, deslumbrados por el Hemisferio Norte, introdujeron varios equívocos. Desierto, para ellos, es una región no poblada por la raza blanca. Barbarie, eran las nuevas formas culturales formadas en el país ensamblando elementos de la cultura europea y de la autóctona.

Santiago del Estero había llegado a una situación de privilegio a fines del siglo XIX. Los cambios promovidos por la Generación del 80 modificarán profundamente el panorama cultural, económico y étnico. En un país de 4.500.000 habitantes se introdujeron del doble al triple de inmigrantes. Estos se ubicaron en el puerto donde habían arribado y en la Región Pampeana. Se agruparon sus comunidades según sus orígenes. Hablaban sus dialectos, mantenían sus formas alimenticias, sus costumbres eran las de sus orígenes. Realmente "vivían en Europa", pero estaban en Argentina. Las decisiones del poder, históricamente han sido dominadas por el entorno de personajes que nunca tuvieron verdadero amor por la Patria.
Se impuso una nueva economía orientada exclusivamente a resolver el problema alimentario de Europa. Fundamentalmente la economía fue agropecuaria, basada en especies de la ecología del Antiguo Continente: trigo, ganado vacuno, manzana y otros frutales, lino y otras especies industriales. El maíz, especie americana, se introdujo como maíz piamontés, la papa se introdujo como polaca.
La nueva economía tuvo un éxito extraordinario. Argentina fue el granero del Mundo, según se nos enseñó (realmente la era sólo para Europa). Un pueblo de costumbres austeras se sintió satisfecho, fue el período feliz de la historia argentina. El comienzo del siglo XX se caracterizó por ser la época de estabilidad política. Las clases "altas" experimentaron un gran refinamiento, al nivel de las capitales imperiales. Apareció el concepto de "economía nacional" y "economías regionales" es decir: diferenciar entre el área floreciente y los pobres.
Esto hizo olvidar a las economías regionales. Los aportes que pudo ofrecer la ecología natural del país no fueron tomados en cuenta. Las formas culturales, las personas que no eran de pura raza blanca, todo ello fue despreciado. La Universidad no creyó necesario estudiar científicamente los aportes que ofrecía la naturaleza como recurso. Tampoco le interesaron las nuevas expresiones culturales...
Todos los productos propios del país fueron "explotados", "extraídos", utilizados en sus formas más primitivas. Sin tener concepto de las consecuencias, se degradó el equilibrio ecológico de todo el territorio nacional. La principal victima fue Santiago del Estero, porque en su geografía atesora los elementos más auténticos, diferentes a los del Antiguo Continente. Santiago aportó lo que resultó más necesario para el progreso nacional: ferrocarriles, economía agropecuaria, energía biológica para la industria y el confort... Los progresos culturales logrados en siglos fueron olvidados. Santiago del Estera quedó, por así decirlo, "cristalizado" a la mitad del siglo XIX. Mientras todo avanzó, este proceso la atrasó históricamente.
El impacto espiritual de este fenómeno resultó gravísimo para Santiago del Estero. Este largo período de decadencia ha creado una profunda desconfianza del santiagueño, en sí mismo. Sin visión de un futuro, sin conocer las riquezas por falta de investigación, sin una orientación. Me atrevo a decir que nuestra Provincia nunca fue gobernada y fue como un barco sin timón en los tiempos que más necesitaba. Alcanza tal nivel de desconfianza esta situación, que se han creado prejuicios negativos. Estos prejuicios presentan al santiagueño, que lo hizo todo en el país, como una persona ociosa, apática, incapaz... Se hace aparecer a la provincia como sin recursos, teniendo grandes áreas con gran variedad de posibilidades ecológico-económicas y productos básicos de la mayor calidad. Se la presenta como una región inhóspita, sin percibir que durantes 8 meses del año, su clima es de primavera.
Para nuestra Provincia la situación se agrava, porque toda la estructura creada por la Generación del 80 ha entrado en crisis. Después de la II Guerra Mundial, Europa comenzó a autoabastecerse. La República Argentina entró en una crisis económica, que se agudiza progresivamente, al no haber previsto alternativas. Esta crisis nacional se siente más profundamente en nuestra Provincia, porque sufre el problema espiritual de la falta de confianza en si misma; los gobiernos dominados por los prejuicios negativos no han tenido valentía para programar el desarrollo, han preferido mantener la pobreza.
Falta de un verdadero conocimiento de las posibilidades ecológicas-económicas, uniendo la potencialidad espiritual y la capacidad que crea la presencia universitaria, esta clase política no se presenta en estos momentos como una esperanza, para que el pueblo santiagueño ejercite su verdadera capacidad. La Universidad es la esperanza. La Universidad debe responder a este diálogo con la historia, respetando el proyecto de su creación, que se resume en desarrollo de cada una de sus áreas de influencia.


Néstor René Ledesma

lunes, 24 de agosto de 2009 | | 0 comentarios (Dejar un comentario)

La Casa del Maestro de Santiago del Estero

En La Casa del Maestro (que se lo puede encontrar en calle Independencia, entre Urquiza y Mitre de la ciudad Capital), con verdadera modestia y sacrificando sus horas de descanso con gran generosidad, algunas personas capacitadas trasmitieron sus conocimientos. Intentaron, de este modo, reemplazar la carencia de la alta educación. Quienes deseaban aprender algo, recibían conocimientos que les sirvieron para desempeñarse en las más diversas orientaciones.
Gran variedad de especialidades que se desarrollaron, desde las más sencillas, ilustraron durante décadas a muchos, que pudieron así satisfacer sus deseos de saber y de capacitarse. Adoptó el nombre de Universidad Popular, adecuado a la amplitud y a la universalidad de la capacitación que ofrecía. Era una forma de expresar el deseo de mayor nivel educativo.
En su edificio funcionó algo que se denominó Casa del Maestro. Por el saber que ofrecía este nombre concordaba correctamente con la amplitud de sus objetivos. En el frontispicio aparecía una gran placa de bronce con la designación: "Universidad Popular". Expresaba un anhelo que subyacía en Santiago: recuperar la universidad que había perdido en 1611.
Debemos lamentar que el representante del Proceso, interventor militar de la UNSE, ordenó arrancar el bronce y suspender cualquier actividad de la Universidad Popular. Durante mucho tiempo, Santiago se vio privada de los beneficios de esta noble institución. Pero resucitó, gracias a la fuerza interior “Del Maestro”.
Con el mismo espíritu de humildad y deseo de progreso, la Casa del Maestro, continúa silenciosamente su labor.

Sede de la restauración universitaria

La Casa del Maestro fue la sede de la restauración universitaria. Cuando en el año 1958 obtuvimos la Ley que devolvió la Universidad a Santiago del Estero, no teníamos nada. Solamente un papel: el texto del Decreto-Ley y una pequeña partida de dinero, que había sido asignado por el gobierno de la provincia.
Generosamente la Universidad Popular nos ofreció su edificio como sede para aquella primera Facultad. La educación superior se reinició en Santiago del Estero, gracias a ese acto tan generoso. Después de tantos siglos, el primer instituto universitario, la Facultad de Ingeniería Forestal, tuvo dónde iniciar sus actividades.
La Universidad Popular se desempeñaba con gran pobreza. Todo se hacía por la fuerza de voluntad de unos pocos. Originariamente se había pensado que los maestros de las “escuelas del campo”, deberían tener posibilidad de alojarse por algún tiempo en la ciudad, para realizar algún trámite. Con ese fin se inició la construcción del majestuoso edificio, que quedó finalmente inconclusa. En esas condiciones lo recibió la Facultad de Ingeniería Forestal, que lo adecuó al nuevo destino.
Gracias al ofrecimiento de la Liga del Magisterio Santiagueño, propietaria del edificio, pudo reiniciar dignamente su actividad: la Universidad recuperada en Santiago del Estero.
Desde la Facultad de Ingeniería Forestal, constituida en base de operaciones, se realizó la concientización del pueblo, la acción sobre el poder público provincial, los trámites ante el gobierno nacional, el proyecto para la nueva Universidad Nacional; se colaboró con la Universidad Católica, y se obtuvo por fin la sanción de la Ley de Creación de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Monumento Histórico

Son evidentes los méritos de la Casa del Maestro para ser reconocida como monumento histórico. Sus glorias se fundamentan en la actividad creativa: capacitar a quienes tienen deseos de superación, colaborar en la educación pública proveyendo los medios para incrementar la capacidad, la potencia creativa, representar una orientación, etc. Esta obra realmente se hizo sin ayuda, solamente por la acción de unos pocos inspirados en el patriotismo. Una acción puramente civil.
Sin humillar a nadie, esta institución se cubrió de gloria, sin la barbarie que representan las acciones militares.
Bastarían los méritos acumulados en la acción silenciosa, durante un tiempo incalculable. ¡Cuantas decenas de años, cuantos inteligentes colaboradores actuaron silenciosamente, cuantos héroes anónimos que fueron desapareciendo, que nunca aspiraron a algún reconocimiento, cuántos beneficiados que pudieron orientar sus vidas, gracias a los conocimientos adquiridos...!
Esta venerable casa aunque no se la reconociera oficialmente, es un testimonio histórico de verdad; más aún si a los méritos de la acción silenciosa le agregamos que fue el fundamento de la recuperación de los miles de talentos que se pueden descubrir y desarrollar.
Si pensamos en toda la destrucción, todo el éxodo de la potencia humana que Santiago sufrió: los pobres santiagueños que padecen en las villas miseria, por la histórica incapacidad directiva, en cuanta riqueza material, bosques, minas, aguas surgentes, de riego, potables…, entonces valoraremos el esfuerzo educador de unos pocos héroes.
Por eso apelo ante quien tenga el poder de promover la consagración, que debe reconocerse a la Casa del Maestro como un Monumento Histórico, Nacional, Provincial o Municipal.


Néstor René Ledesma