jueves, 19 de noviembre de 2009 | |

Mirando hacia el futuro

Discurso pronunciado en el III Congreso Provincial de Ecología de Santiago del Estero, 1998.


Tres días meditando sobre la problemática ecológica crea la conciencia de la armonía entre lo natural y lo humano. No hablamos hoy como los adultos, de gesto solemne. Nos interesan los que tienen delante de sí un largo sendero que recorrer. Porque están en los umbrales de sus vidas.

Imaginemos como será el tiempo futuro que les tocará vivir. Pero este tiempo presente es como la inercia del pasado. Son como los últimos restos de conductas, de maneras de vivir que se consideraban tradicionales.

Cuando hablamos de problemática ecológica nos encontramos, en este tiempo presente, con las consecuencias de conductas, de maneras de actuar ejercidas por gobernantes y empresarios en los últimos 100 años. Santiago del Estero es testimonio viviente. Nuestro hermoso paisaje que encantaba a los visitantes en el siglo pasado; ¿Cómo está en la actualidad?

Las riquezas naturales de nuestro territorio provincial: bosques, yacimientos mineros, tierras agrícolas, aguas surgentes, aguas subterráneas, praderas sin límites, etc. han sido degradadas, desfiguradas, empobrecidas. Las riquezas mal manejadas fueron solamente instrumento para esclavizar a nuestro pueblo, para empobrecerlo hasta límites insoportables, hasta obligarlo a buscar "otros horizontes". Es que la degradación de los ecosistemas naturales se expresa en la degradación de los ecosistemas humanos.

Nuestro pueblo santiagueño vio cómo se desfiguraba su paisaje, ya no veía las bellezas de su Provincia; su ECO, su casa, no era lo mismo, no la encontraba. Se sentía como desterrado en su hábitat, esa Provincia ya no era su casa de antes.

Agobiado por las conductas retrógradas de empresarios y gobernantes sentía el peso de trabajos primitivos que estaba obligado a realizar, apenas para sobrevivir, donde e1 mismo hombre es la fuerza motriz, el que reemplaza al H.P. de los motores, a las bestias de labor. Solitario, sin familia, cuántas veces se habrá sentido vacío, siendo padre no saber quienes son sus hijos, y los hijos a su vez, sin saber quien es su padre. Niñez y juventud sin la protección de la familia, porque el atraso y la miseria impiden la constitución de las familias.

El niño desamparado no se educa, no se instruye. Sin instrucción, sin oficio, sin una capacitación en los tiempos actuales el hombre es simplemente "mano de obra". Mano de obra no especializada. No tiene trabajo. No puede vivir. No tiene derecho ni siquiera a la vida. Llega al límite de sus esperanzas, no acepta anularse, ser nada. Emigra. Busca "mejores horizontes". Llega a los suburbios industriales de las grandes urbes. Allá la miseria es peor. A la pobreza se agregan las miserias morales: la droga, la delincuencia, la cárcel.

La degradación del ecosistema natural, es decir la degradación ecológica, se expresa en la degradación de los ecosistemas sociales humanos. Esta es la herencia de un tiempo pasado. El presente es la inercia de ese pasado. Es e1 presente que Santiago del Estero ha recibido como herencia. Es lo que hemos heredado. Pensemos benévolamente que aquellos hombres no sabían de ecología. Que ignoraban. El que no sabe, pensemos, no es culpable de no saber. No se amargue la juventud. Hagamos de cuenta que eso ya pasó. La juventud es tiempo futuro. No juzguemos al pasado. No hemos vivido en aquellos tiempos. Pensemos en los problemas a resolver. Piensen ustedes que no están desamparados en la lucha que deberán enfrentar.

Hace cuarenta años, en 1958, pudimos iniciar las actividades universitarias en nuestro Santiago del Estero, ante el panorama que ya entonces se presentaba. Después de años y años de sembrar la idea, logramos el primer éxito. Establecer la educación en el más alto nivel, entre nosotros. La mediocridad encumbrada se oponía al progreso.

Confiando en el talento de nuestra juventud, establecimos la primera avanzada. Logramos iniciar nuestra Universidad.

En 1958 fundamos en esta ciudad, para el país, la primera Facultad de Ingeniería Forestal en la República Argentina. Santiago del Estero recuperó la educación Superior. Santiago del Estero, hace cuatrocientos años fundó la Universidad en la Argentina. Recuperó la capacidad de educar a su juventud al mayor nivel. Teníamos plena conciencia que recién después de cincuenta años de su fundación, podríamos palpar los primeros frutos positivos de la Universidad.

Van cuarenta años. Ustedes, jóvenes estudiantes secundarios hoy, iniciarán, en los próximos años, sus actividades profesionales. Nuestra profecía empezará a cumplirse, al iniciarse los próximos diez años. Tendremos los primeros profesionales maduros formados en esta Universidad nuestra. Profesionales capacitados en las ciencias. Científicos con alma santiagueña, que actuarán con amor a esta nuestra Patria.

Con un espíritu nuevo. Con la capacidad de ciudadanos del siglo XXI. Con el talento de nuestra juventud. Con la ilustración científica de excelencia que otorgará nuestra Universidad. Con la pujanza que otorga la fe en sí mismo, ejerciendo sus potencialidades, nuestra brillante juventud. Nuestros sueños se convertirán en realidad. Recordaremos entonces, a estos Congresos Estudiantiles Provinciales de Ecología. El despertar de la conciencia ecológica que ellos provocaron por aquellos años, a fines del siglo XX. El paisaje santiagueño, que al finalizar el siglo XX no se podía recocer, por la torpe ignorancia. Ese paisaje por entonces se estará reconstruyendo.

Por acción de la capacidad científica. Por que nuestro pueblo habrá recuperado ya, su fe en Santiago. Porque los gobiernos serán ejercidos con auténtico espíritu santiagueño.

Santiago será entonces, el que siempre debió ser. Sobre la epopeya de nuestra historia, asimilando lo que hoy aparece como una derrota, dará el estímulo espiritual para que en el tiempo futuro reconstruya en plenitud su ecología.

Recuperemos nuestro hermoso paisaje santiagueño, la plenitud nuestra ecología natural, cultural, social y económica. Así resurgirá el placer de vivir en Santiago del Estero.


Néstor René Ledesma


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1 comentarios (Dejar un comentario):

azafran dijo...

Lo he vivido.Necesitamos cambiar para que todo cambie.Todo cambia con nuestra capacidad y conciencia de lo que somos, de lo que tenemos y de lo que podemos lograr, nuetra arme es el conocimiento.